Barack Obama y su visión de México: César Mendoza

mayo 6, 2013

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Barack Obama logró que su visita a México destacara en las redes sociales por el discurso que ha dirigido a los jóvenes. Enseguida un análisis del contenido de su discurso.

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Lee el discurso completo en Español e Inglés

Obama habla a jóvenes mexicanos. (Official White House Photo by Lawrence Jackson

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no ha cambiado su estrategia en sus discursos internacionales, ni el sector al que se dirige: los jóvenes.

El discurso pronunciado en el Museo Nacional de Antropología tiene dos términos claves que explican cómo entiende Estados Unidos la relación con México: Amigo y Socio.

Amigo es utilizado en el discurso de Obama para referirse al pueblo de México. Socio para referirse al gobierno mexicano. Dicha diferencia deja un escalón más abajo al gobierno de Enrique Peña Nieto si es comparado con países como Colombia, Canadá o Israel. A pesar de esta diferencia, la relación entre los países es mejor que en el 2000, cuando México decidió oponerse a la guerra de Irak y las relaciones se enfriaron.

El público al que Obama dirigió su discurso fue preponderantemente joven y los definió como el presente que puede construir y consolidar democracia. La esperanza del país, según el presidente de Estados Unidos, se cierne en este sector. Tal es así que su discurso comenzó con los viajes que su familia ha realizado al país, mostrando parte de su espacio privado para introducir el tema de los jóvenes y la democracia, para señalar la cercanía y la importancia que tienen para él.

Definió qué intelectual mexicano explica mejor su concepción de la política y el mundo: Octavio Paz, último Nobel de Literatura mexicano, liberal y defensor de la democracia. Con Paz decidió explicar que la democracia, como una herencia de la modernidad, reside “adentro de nosotros” y de ahí un elogio y una misión para los jóvenes.

“El honor y el patrimonio de ustedes, que tiene miles de años, pero ustedes también son parte de algo nuevo, una nación que se está rehaciendo a sí misma. Y a medida que nuestro mundo moderno cambia alrededor de nosotros, es el espíritu de la juventud, el optimismo y el idealismo de ustedes que impulsarán al mundo hacia adelante”.

Para Obama la lucha contra el pasado debe ser encabezada por los jóvenes. En México, luchar contra el pasado -y por las posturas prodemocráticas del discurso- es ir en contra del autoritarismo del siglo XX.

En este sentido, Obama agrega que los jóvenes hacen la diferencia “entre el mundo como es ahora y el mundo como debe ser” y sitúa a México en un intersección, o sea, entre dos opciones que son distintas. En el caso mexicano, la referencia hacia el pasado autoritario y el futuro democrático.

Con la idea de la intersección y los jóvenes como presente de México, para construir el futuro, Obama demuestra que ve al país atrapado en la transición.

“…entre las actitudes antiguas que pueden impedir el progreso y la nueva manera de pensar que nos permite conectarnos y colaborar con otras culturas”.

Los temas de la agenda de Obama

Obama reconoce que el problema de la relación entre México y Estados Unidos han sido los “viejos estereotipos” que todavía existen en grupos sociales de los dos países y parte del pragmatismo para plantear su agenda. Primero, reconociendo que hay nuevas realidades en México, “el progreso impresionante” y los problemas de narcotráfico y violencia que existen, un balance coherente.

Ahí su apuesta y reconocimiento es a la sociedad civil mexicana que ha enfrentado los problemas actuales y fortalecido el avance de la democracia.

“Ciudadanos que dan a conocer su opinión y expresan claramente que la violencia y la impunidad no son aceptables. Una prensa valiente que se esfuerza por hacer que los líderes rindan cuentas de sus acciones. Una sociedad civil robusta, incluyendo a los valientes defensores de los derechos humanos que exigen dignidad y un estado de derecho”.

Después, reconoce los aciertos del pasado reciente de México, el trabajo en la economía, pero sobre todo, vuelve, al avance de los jóvenes y el poder que ahora tienen gracias a la tecnología “…ustedes están dejando claro que la voz de ustedes se escuchará”.

Después de la agenda democrática y el respaldo a la sociedad civil, Obama toca el tema central de su gira por México, la seguridad. Para ello parte de reconocer que las reformas que se están haciendo en el país se deben a la sociedad civil.

Para hablar del tema de seguridad, Obama no partió de sus propuesta sino de la autocrítica, reconociendo los problemas que Estados Unidos tiene y afectan a México, los límites y sus deseos: “yo no creo en legalizar las drogas”. Al igual lo hizo en el tema de las armas: “…nuestra Constitución nos garantizar el derecho individual de portar armas, y como Presidente yo hice un juramento de respetar ese derecho y así lo haré por siempre…”. La propuesta de Obama en este tema es la más débil y solo se puede ubicar como parte del discurso, pero no como acción clara y diferente a lo que ha hecho hasta ahora: “continuaremos aumentando la presión a los traficantes de armas que traen armas ilegales a México”. Es retórica.

Después el asunto migratorio, la misma fórmula y la solución en dos vías: la que corresponde a Estados Unidos, como una cuestión de política interna, y el trabajo conjunto para redefinir la seguridad en las fronteras y el trabajo de México para que las personas no abandonen el país:

…la solución a largo plazo al reto de la inmigración ilegal, para que no tengamos que lidiar con esto década tras década, es un México creciente y próspero que cree más empleos y oportunidades aquí mismo”

Las propuestas

Barack Obama vino a posicionar un tema en la agenda de los dos países, después del tema de la seguridad. El tema económico pasa por lo comercial, no para generar ventas entre los dos países, lo cual es un hecho, sino para llevar acabo la Alianza Transpacífica que permita a México y Estados Unidos competir en el mercado de “Asia Pacífico”, donde se encuentra el principal rival a largo plazo de Estados Unidos, China.

La segunda propuesta de Obama, tiene relación con la primera, se trata de generar propuestas tecnológicas y económicas -comerciales- de manera conjunta: “mientras más colaboren nuestras compañías entre sí, más competitivas serán y más productos le venderemos al mundo”. O sea, posibles fusiones o acuerdos de negocios entre empresas.

El tercer punto, es parte de la agenda internacional de Obama: Ecología. Específicamente al gobierno de Estados Unidos le interesa posicionar el tema de las energías renovables que le permitan disminuir su dependencia del petróleo. “Continuemos invirtiendo en edificios ecológicos y tecnologías de redes inteligentes para que logremos que nuestro planeta sea más limpio y más seguro para las generaciones futuras”.

La cuarta propuesta es la educación, la única de incidencia directa en corto plazo a los jóvenes. 100 mil estudiantes latinos en Estados Unidos, 100 mil estudiantes estadounidenses en América Latina.

El cierre de Obama es para recordar a los jóvenes que solo ellos pueden resolver el problema de México, la consolidación.

“… dudan de la capacidad de ustedes para aprovechar al máximo este momento. Ellos [los críticos pesismistas] opinan que los factores adversos que ustedes encaran son demasiado fuertes. Dicen que México ha estado anteriormente en la misma situación, con las miras en un horizonte prometedor, al borde de una gran posibilidad, para después perder el rumbo”.

Obama, entre sus deseos, reconoce que nada está garantizado “La realidad es que nada es inevitable. El progreso y el éxito jamás están garantizados. El futuro con que ustedes sueñan, el México que ustedes se imaginan, tienen que ganárselo”, recuerda la meritocracia.

Para solucionar el problema de la consolidación, Obama plantea dos vías: los jóvenes en México y el respaldo de Estados Unidos a ellos.

Apuntes

Barack Obama en su discurso a los ciudadanos mexicanos, alejado de los formalismos de la diplomacia y los acuerdos de la rueda de prensa que sostuvo con Peña Nieto, demostró que el objetivo de su visita no era el gobierno de México, sino la sociedad civil y, específicamente, los jóvenes. En otras palabras, el gobierno de Estados Unidos busca cambiar la percepción que los mexicanos tienen del vecino del norte.

En sus viajes al Medio Oriente, antes, durante y después de la Primavera Árabe, ha dado discursos similares, busca acercarse a la sociedad y promover el avance de la democracia desde ella, no desde los acuerdos con los gobiernos.

El discurso de Obama, también ha significado la posibilidad de comparar el discurso político en México y los temas que aborda.

A pesar de los temas económicos que toca, el discurso de Obama se basa en la promoción de la democracia, su cultura y dejar un mensaje claro a los protagonistas de ella: la sociedad civil. El mensaje para el gobierno sigue siendo el mismo: la seguridad. Es el primer tema que toca en temas de gobierno y relación bilateral. El tema económico, es solamente un apartado de oportunidades, pero siempre recuerda que para ello se necesita atender el tema de la seguridad.


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